La tarde perfecta:
- Cuerpo robado, cortesía de la hija rebelde de mi jefe, gracias a su mala actitud nadie sospecha que me esté comportando como hombre.
- Orden de alitas para el hambre que me cargo
- Una coca bien helada.
- Manos húmedas y olorosas de mis propios jugos.
- Mi serie favorita.
- Mi propia casa, esto de ser mantenida y nepobaby es lo mejor.
- Mi celular con la noticia de que mi antiguo cuerpo estará un par de décadas en prisión por acosar a esta princesa.
Nada podría ser mejor, excepto quizás si invito a algunas de mis nuevas amiguitas para divertirnos.