jueves, 5 de marzo de 2026

Fan obsesivo


Y con esto concluimos la primera temporada de "La Granja VIP", ¡Muchas gracias a todos! Nos vemos en la próxima — Adal, el presentador de TV decía con entusiasmo, cerrando la transmisión.

Y junto con la transmisión, también la televisión se apagaba, dejando la pantalla en negro, reflejando a un hombre sentado en un sillón con los pantalones abajo y un pene erecto. 



— ¿Concluir? No, esto no puede concluir aun. Yo no he concluido contigo, Kim. — Sebastián decía con un tono de frustración mientras pasaba lentamente su mano derecha por su pene, frotándolo mientras veía hacia la nada. — Esto no se acaba, tú eres mía, Kim. No sabes lo que tengo planeado para ti.

Sebastián era un hombre de 34 años, quien desde hace 5 años se había convertido en fan de la influencer Kim Shantal. 
Al inicio solamente se dedicaba a ver los videos de su canal de Youtube, siempre dando like y comentando para enviarle saludos. Si bien al inicio sus comentarios eran ignorados, todo cambió un día en el que recibió una notificación: "KimShantal le dio Me gusta a tu comentario" acompañado de un mensaje de la influencer respondiéndole "Saludos, gracias por apoyarme".
Esto fue un parteaguas para Sebastián, y ese se convirtió en su momento favorito, pues su ídola había notado su existencia, y desde eso comenzó a seguirla en absolutamente todo lo que ella hacía.



Al inicio todo era admiración, no solo por su belleza física sino por su carisma, sencillez y personalidad. Él sonreía cada que su celular sonaba con una notificación relacionada a ella. Y con el tiempo esta admiración comenzó a crecer más, al punto de rozar los límites de lo saludable.

Con el tiempo Sebas se quedaba por horas en el sillón, mirando fotos de la influencer, imaginando escenarios en donde los dos se conocieran y él pudiera invitarla a salir. Y junto con las fotos, también se quedaba mirando la notificación de aquel día en el que tuvo una respuesta, que para cualquier persona hubiera resultado un saludo genérico, aunque para él significaba que ellos dos estaban destinados a estar juntos.
Incluso algunos amigos de Sebas comenzaron a mostrar preocupación por él, pues esta extraña obsesión hacía que él solamente quisiera hablar de ella todo el tiempo, convirtiéndose en su único tema de conversación. Lo cual hizo que con el paso de los meses sus amigos se fueran alejando poco a poco hasta terminar siendo un sujeto solitario que pasaba el día en cama masturbándose con las fotos y videos de ella.

Esta admiración empezó a quedar corta, con Sebas queriendo saber cada vez más acerca de ella. Si bien en sus videos ella mostraba su forma de ser y hablaba de sus gustos, Sebastián quería saber cada mínimo detalle de ella, desde qué hacía al despertar, cómo elegía su ropa, hasta saber qué estaba pensando. Esto empeoró cuando ella anunció que abriría un Onlyfans, en donde compartiría material íntimo y exclusivo. Por supuesto, Sebastián fue uno de los primeros subscriptores y uno de los "fans" más activos en esta plataforma. Logrando obtener interacciones con ella al ser uno de los que más dinero ofrecían a cambio de su atención. Con el tiempo, Sebas se quedaba cada vez más horas frente a la pantalla, esperando la respuesta de ella luego de que él mandara a veces un simple "hola", el cual cuando era respondido, era hasta el día siguiente. Él se aferraba a querer mantener conversaciones con ella, pero Kim era una mujer ocupada y no siempre tenía tiempo para atender a sus fans.


Esto hizo que Sebas comenzara a desanimarse, ya que sentía que su amor no era correspondido como él quería, e incluso comenzara a tener cierto rencor hacia ella. Sus mensajes pasaron de ser amorosos y llenos de cariño a ser mensajes con tonos pasivo-agresivos
Kim notó esto, tomando cartas en el asunto, teniendo una conversación breve con Sebastián, en donde ella le dejó claro que no tendría tolerancia con esos comportamientos.

SebasPL94: Hola Kim
SebasPL94: ¿Ya me vas a contestar?
KimShantal: Holis... ¿Cómo estás, cariño? Disculpa estuve ocupadita.
SebasPL94: Muy ocupada para mí, no? Llevo horas esperando!  

KimShantal: Ay, super sorry, como te dije estuve muy ocupadita pero ya ando aquí bebé
SebasPL94: Ya era hora! A ver qué tanto hacías?
KimShantal: Oye, mejor cuida ese tonito, ¿qué te ocurre?
SebasPL94: Ningún tonito Kim llevo HORAS aquí y solamente te ríes, de vdd no puedo contigo!
KimShantal: Si vas a seguir así, mejor ve a molestar a otra persona, yo no permito que nadie me hable así.
SebasPL94: Deberías agradecerme, soy uno de los que más dinero te dan y a ti te da igual, maldita perra!
KimShantal: Vete alv wey, no te debo nada, yo no vivo de esta plataforma y solo quiero hablar con mis fans de vez en cuando.
SebasPL94: Oblígame, yo te doy dinero y tú me debes corresponder, mínimo mándame una foto de tus tetas, no?
KimShantal: Vete alv cabrón!


Tras esto, Sebastián fue vetado del perfil de Kim, lo que hizo que comenzara a sentir rencor en su interior, comenzando una campaña de hate hacia ella, creando perfiles falsos y dejando comentarios negativos en todas sus plataformas. Aunque esto no lograba nada pues no muchos le hacían caso y la propia Kim se encargaba de bloquearlo una y otra vez.


Sebastián comenzó a ser más intenso, creando cada vez más cuentas para poder estar atento a lo que Kim hacía. Y empeoró cuando se enteró que ella entraría a un Reality Show llamado "La venganza de los ex" en donde estaría conviviendo con otros chicos y el público tendría acceso a verla en su lado más atrevido. Durante esas semanas, Sebastián comenzaría a tener más relevancia dentro del universo de Kim, pues con sus cuentas mandando hate a la influencer, algunos de sus "rivales" empatizarían con él, haciendo que Sebas se empezara a sentir importante para ella. Él no se perdía cada semana el programa esperando cada aparición de ella, listo para compartir mensajes en su contra. Aunque lo que todos desconocían es que detrás de ese hate había un fan perturbado que se masturbaba cada vez que ella salía a cuadro en pantalla. En especial porque durante este reality, Kim se besó apasionadamente con más de un participante e incluso llegó a tener sexo a pesar de haber cámaras grabándola. Sebastián miraba las escenas con enojo y envidia al mismo tiempo. Envidia no ser él quien estuviera en esa cama con ella y enojo por cómo se dieron las cosas entre ellos tiempo atrás, enojo por no ser parte de la vida de ella y por cómo ella podía vivir tan tranquila.

Luego de terminar el reality, Kim decidió mantener un perfil bajo, limitándose a videos ocasionales y lidiando con los perfiles de haters, que la mayoría eran del propio Sebas. Aunque al no tener mucha actividad, él también dejó de estar tan al pendiente de ella.

Luego de un par de años, Sebastián fue dejando a un lado esta etapa de hater, dejó de seguir a Kim y se dedicó a seguir con su vida. Pero el destino no había dicho la última palabra, y un desatinado día se encontraba de visita con una tía, quien le pidió que encendiera la televisión porque iba a comenzar su programa. Sebas obedeció y la encendió, esperando ver algún programa aburrido, pero en su lugar vio la intro de un nuevo reality show llamado "La Granja VIP" en donde se mostraban a los participantes. Él se quedó viendo a los famosos que iban pasando uno por uno, hasta que su corazón se detuvo por un segundo cuando escuchó: "Y ahora con ustedes, ¡Kim Shantal!"

— ¿Escuché bien? ¿Dijeron Kim? — Sebastián preguntó exaltado a su tía.

— Sí, no sé quien sea esa niña, se ve que es tremenda, ¿eh? — La tía dijo en tono serio con una mueca.

— Sí, lo es. Es detestable. — Sebas respondió de vuelta con un tono seco que llevaba rencor. Sin embargo por dentro su corazón se aceleraba al ver a aquella mujer en la pantalla, sonriendo mientras saludaba a la cámara. — Y este programa... ¿sobre qué es? — Preguntó Sebas fingiendo desinterés.

— Es como "La casa de los famosos", pero están en una granja, van a estar ahí 24/7.

— ¿24/7? Y puedes verlos siempre? — Sebas preguntó abriendo los ojos y con una sonrisa que le costó disimular.

— Sí. Ay hijo no me digas que vas a verlo por esa niña, ni está tan guapa eh, mírala toda llena de tatuajes y operada — La tía contestó.

— No, para nada — Negó Sebastián, aunque por dentro sentía que algo había despertado nuevamente. Esa llama que encendía su obsesión enfermiza con ella.


Al día siguiente, Sebastián contrató la plataforma para tener acceso 24/7 y poder observar a Kim todo el tiempo. Sentía una emoción por dentro al poder observarla siempre, desde que se despertaba hasta que se iba a dormir, incluso hasta en la madrugada mientras ella dormía.

Sebas retomó sus cuentas de hater para comenzar olas de odio hacia ella, pero luego de unos días ya no sentía la misma emoción de tirar odio hacia ella como antes. Él no entendía qué estaba pasando, ya que antes disfrutaba ver cómo los demás hablaban mal de ella y ahora no tenía el mismo sentimiento, incluso sentía que debía estar al pendiente de ella por su propio bien. Su obsesión pasó de ser confundida con odio a ser confundida con amor.

Mientras las semanas pasaban, él continuaba mirando a Kim todos los días, al punto de alejarse por completo de todas sus amistades que había recuperado poco a poco. Incluso se alejó de su familia y renunció a su empleo para poder estar el mayor tiempo posible ante la pantalla, observando a la chica. 

Ante cada interacción de ella con otros participantes, Sebas estudiaba cada palabra, cada significado entre letras, su tono de voz, miraba los ademanes de ella, la forma de acomodar su ropa, la forma de peinarse. Incluso en su soledad, Sebastián comenzó a imitarla, tanto su tono de voz como su forma de caminar.
Se compró ropa similar a la que Kim utilizaba, como sus pijamas o incluso blusas y vestidos, y los usaba al mismo tiempo que ella para poder sentirse lo más cercano posible. Esta obsesión que él llamaba amor se había transformado a un sentimiento de envidia. Él ya no deseaba estar con ella, ahora él deseaba ser ella.

Incluso en algunas de sus redes sociales decidió cambiar su foto de perfil por una foto de Kim. Sus cuentas de hate las transformó en cuentas que se dedicaban a hablar sobre ella y pidiendo opiniones sobre cuál era el outfit que mejor le quedaba. Su mente comenzó a pudrirse más al estar tanto tiempo en solitario, y esto alimentaba su obsesión de querer ser ella.
Y en las ocasiones en que Kim corría el peligro de ser eliminada, para Sebas era un deleite poder ver cómo entrevistaban a los amigos y familiares de la influencer, analizando la dinámica y cómo se comportaba el círculo cercano a Kim. Al punto de llamar a la madre de Kim como si fuera su propia madre.

 


Para él, vestirse, hablar como ella y tener su foto en redes no era suficiente, él sentía la necesidad de tener su vida, pero ahora sin empleo y siendo un hombre solitario que vivía en una casa cada vez más sucia, se veía como algo imposible. Kim era una mujer que con los años había consolidado negocios además de crear contenido que le había asegurado una vida cómoda y lujosa, rodeada de gente exitosa.
Y era peor cuando le llegó una notificación acerca de que en unos días su servicio de luz e internet serían cortados por falta de pago, y su renta acumuló el retraso suficiente para que el dueño considerara desalojarlo en cuestión de semanas.

Aprovechando sus últimas oportunidades, Sebastián se dedicó a investigar en las profundidades del internet, buscando una manera de poder cambiar su vida para siempre, y si podía hacer algo respecto a Kim sería mejor. Pasó por todo tipo de foros, en donde se enteró del concepto del BodySwap y la Posesión de cuerpos, lo que lo dejó fascinado al imaginar cómo sería poder cambiar su vida con la de Kim y finalmente cumplir su mayor fantasía. 
Sin embargo solamente se encontró con personas que hablaban a manera de Juegos de Rol e historias fantasiosas. Él necesitaba algo real que le pudiera asegurar que esto existía, así que se adentró a la parte más oscura, accediendo a foros prohibidos en la Deep Web.

En estos sitios, él soltó varios pedidos de ayuda, y un día inesperado obtuvo respuesta. Un usuario anónimo le comentó acerca de rituales oscuros y prohibidos que llevaban un alto costo, pero podían ayudar en lo que él deseaba. 
Utilizando lo último de sus ahorros, Sebas entabló una larga conversación con este usuario, quien entendió lo que Sebastián quería, asegurando que era una práctica común en círculos privados de la alta élite, sin embargo había maneras de que una persona común y corriente pudiera hacerlo.
Luego de un día, Sebastían recibió un mensaje codificado que contenía las instrucciones de un ritual en el que podría manipular el alma de dos seres para hacerlos cambiar de cuerpo.

Tras recibir estas instrucciones, el usuario habló nuevamente con Sebas, mencionando que requerirían una suma importante de dinero. Sebas aseguró que no contaba con dicha cantidad, pero la persona anónima le dijo que de realizar con éxito el ritual, tendría más dinero del que habría imaginado, por lo que esa suma sería insignificante. Así que en caso de no tener éxito y con la falta de dinero, su "vida física" sería la menor de sus preocupaciones, asegurando que hay destinos peores que la muerte.

Teniendo esto en cuenta, Sebas estudió hasta el más mínimo detalle cada parte del proceso, consiguiendo todos los materiales, haciendo cada paso al pie de la letra. Un proceso que llevaría cerca de una semana, con actividades a realizar todos los días.


Todo esto sin quitar el ojo de Kim, a quien continuaba observando en su pantalla. Ensayando cada uno de sus ademanes, practicando sus peinados con pelucas e intentando vestir las blusas que ella tenía sin éxito debido a la diferencia de sus medidas.
Luego de una semana, Sebastián estaba listo. Él había completado todos los pasos e incluso había logrado expulsar su alma durante unos segundos en una práctica para asegurarse de que todo era real. Aunque luego de esa "práctica" él quedó extremadamente agotado y casi termina teniendo un infarto, por lo que decidió reservar el siguiente y último intento cuando tuviera a aquella mujer en frente.

Al pasar las últimas semanas de reality, Sebas miró como todo el show terminaba y ella regresaba su vida normal, pero esto era el inicio del plan macabro del hombre.
En la fiesta para celebrar el final de reality, Kim estaba contenta, recibiendo elogios y felicitaciones por parte de la gente, pero en el fondo comenzó a sentir un mal presentimiento. Pese a esto, ella decidió seguir divirtiéndose con sus compañeros, bebiendo y bailando toda la noche.


Horas más tarde, en la madrugada, Kim llegó a su casa con la vista cansada por el agotamiento y el alcohol. Caminó hasta llegar a su cocina, abrió el refrigerador pero estaba casi vacío.

— Dah, qué bruta, lo dejé vacío porque me iba a largar a ese programa. Aunque no recuerdo dejar estos pepinos aquí. — Dijo entre risas. Luego vio una botella de agua y se sirvió un vaso que se sintió bien tras la noche de fiesta. — Oh Dios, ¡hoy amaneció muy rica el agua!

Mientras caminaba hacia su cuarto, Kim se detuvo para cerrar una ventana ya que la noche era fría y el viento se estaba colando. Justo antes de entrar a su cuarto ella se dio la vuelta para entrar al baño y echarse un poco de agua en la cara y tallarse los ojos, mientras comenzaba a desabrocharse su vestido para ponerse más cómoda.
Mientras continuaba quitándose poco a poco el vestido ella salió del baño y finalmente entró a su cuarto, cerrando la puerta. Pero entonces sintió un escalofrío recorriendo su espalda al darse cuenta de que había alguien acostado en su cama. Por un segundo creyó que se trataba de su novio que había querido sorprenderla y se disponía a regañarlo, pero al encender la luz su corazón se aceleró a mil por hora al ver que se trataba de un hombre obeso que se estaba masturbando.

— ¡¿Quién chingados eres y cómo entraste aquí!? — Kim gritó asustada, corriendo hacia su puerta. Pero su mano se detuvo justo antes de poder tocar la perilla.

— Ya no me recuerdas, ¿verdad? Qué fácil es para ti — Sebas le dijo mientras soltaba su pene y se sentaba lentamente en la cama.

— No, por favor no sé quién seas pero no me hagas nada. — Kim dijo petrificada y con pánico mientras salía una lágrima de su ojo.

— Tranquila, mi amor. No te voy a hacer nada, jamás te haría nada. Al menos no a mi hermoso cuerpecito.

— No... no entiendo — Kim decía con la voz cada vez más cortada por el miedo que sentía.

— Shh, tranquila — Sebastián decía poniéndose de pie y caminando hacia la mujer. — Entiendo que no sepas quien soy. Hace muchos años que no hablábamos directamente. Las últimas veces fue a través de mis cuentas falsas.

Kim solo podía mirar con terror como aquel hombre se acercaba a ella, tocando su cabello y su rostro sin poder moverse. — No, por favor no me hagas nada.

— Ya te dije que no haré nada malo. Al menos no a este hermoso cuerpecito que será mío. Ahora en cuanto a tu alma — Sebas dijo formando una sonrisa siniestra en su rostro. — Ya veremos. Y por cierto soy SebasPL94, ¿recuerdas? me mandaste alv.

— Mando a mucha gente ahí, por lo general se lo merecen, cabronsito — Kim dijo con un tono valiente intentando agarrar valor pero el estar inmovilizada la hacía sentir débil y vulnerable.

— Sí, eso es lo que amo de ti. La forma en la que no te dejas y siempre te defiendes. Es una de las tantas cosas que admiro de ti y unas de las cosas que te aprendí. Será un placer hacerlo en tu lugar. — Sebas dijo mientras daba un paso atrás y abría los brazos y sus ojos comenzaban a brillar.

— ¿Qué haces? Por favor detente ya, te doy lo que pidas, ¿cuánto quieres? Incluso... incluso te doy una noche conmigo — Una desesperada Kim dijo, sin mucho éxito. El hombre había comenzado el proceso que aprendió semanas atrás.

— ¿Una noche? Pff por favor — Sebas dijo mientras todo su cuerpo comenzó a brillar — Yo voy a tener toda tu vida, no solo una miserable noche. 

Luego de decir eso, Sebastián comenzó a pronunciar algunas palabras en latín y otros idiomas desconocidos. Su cuerpo brillaba de manera cegadora y luego de eso un brillo en forma de plasma salió de su boca hacia la boca de Kim, ella intentó gritar pero era inútil, en cuanto el brillo hizo contacto con ella, todo enmudeció y para ella todo quedó completamente en blanco.

Tras introducirse por completo. El brillo desapareció y el cuerpo de Sebastián cayó inerte en el suelo. Por otro lado Kim permaneció de pie con los ojos cerrados y en estado de trance. Luego una sonrisa siniestra se formó en su delicado rostro y abrió los ojos, comenzó a mover sus brazos, pasando sus manos por su abdomen, sus pechos y finalmente su rostro.

— No seas mamón, sí funcionó — La mujer dijo mientras continuaba palpando su cuerpo y comenzaba a reirse. — Te lo dije, perra. Esto sería mío. Ahora es mío, todo mío — Continuó diciendo mientras daba pequeños brincos y sentía cómo sus pechos rebotaban y su cabellera larga se movía por su rostro.

Sebastián había logrado tomar el control del cuerpo de Kim por completo, podía respirar con mucha más facilidad de con la que había podido en los últimos años. Su panza obesa y mórbida ahora le daba lugar a un vientre torneado. Sus pechos gordos llenos de grasa ahora eran los operados y bien formados pechos de la influencer. Y para su mayor placer, su pene que hace unos segundos seguía erecto ahora le daba sitio a una depilada vagina que explotó de placer al primer contacto con sus nuevos dedos.

Ahora con el control de ese cuerpo, Sebas no perdió tiempo en terminar de quitar el vestido que Kim había comenzado a desabrochar, quedándose con un bra rojo y una tanga pequeña. Él se miró a un espejo cercano, aun sin terminar de creer que había logrado poseer a la mujer de sus sueños y ahora la tenía a su completa disposición. Se acercó a su reflejo, besándose imaginando cómo hubiera besado a Kim si las cosas hubieran sido distintas.

— Lo siento, Kimsita, esto te pasa por mamona. Si yo no puedo estar contigo entonces no queda otra que ser tú. No volveré a perderte nunca jamás — Dijo mientras apretaba sus pechos ante el espejo, sintiendo el contacto, hipnotizado con el rebote de los mismos.

Entonces mientras miraba su reflejo, ocurrió un brillo intermitente en sus ojos. Sebas lo notó y luego sintió un dolor en su cabeza que lo hizo retroceder y retorcerse unos pasos. Se trataba del alma de Kim intentando retomar el control.

— Agh, ¡lo olvidaba! — Sebastián dijo mientras se tomaba la cabeza, en medio de un grito ahogado de dolor. — Esta perra sigue aquí dentro. Tan bien que me la estaba pasando, que ya se me olvidaba la segunda parte del ritual.

Sebastián se acercó a su cuerpo que permanecía en el suelo, colocándolo boca arriba y se colocó encima de él,  preparado para emitir las palabras que había pronunciado al iniciar el ritual, pero en esta ocasión las palabras estaban invertidas ya que el alma que expulsaría no sería la propia. Pero antes de empezar, él cambió de idea, se levantó y abrió un cajón del buró junto a la cama, en donde habían algunas cremas y sacó del fondo un consolador blanco.


— Sí... hace rato cuando me metí a tu cuarto... mi cuarto, estuve husmeando todo lo que tendría y encontré uno de tus juguetitos. Me pregunto si será posible — Dijo mientras lo sostenía y luego comenzó con las palabras mágicas.

Al emitir dichas palabras, un brillo distinto al que momentos atrás salió de su antiguo cuerpo rodeó el cuerpo de Kim, y al terminar la frase, el brillo salió expulsado de su delicada boca hacia el consolador, quedándose impregnado con el brillo el cual se apagó luego de unos segundos, dejando sellada aquella alma en aquel objeto inanimado.

Por el esfuerzo, el cuerpo de Kim soltó el consolador y cayó al suelo con cansancio, pero logró reponerse para tomar nuevamente el objeto y mirándolo comenzó a sonreír y luego reírse de forma macabra.

— Mírate nada más, cómo terminaste — Dijo entre risas y lamiéndose los labios — Ay Kim, quién te viera. Una mujer tan fuerte y entrona, esa mujer empoderada y que nunca se deja de nadie... reducida a un simple y pinche dildo que me va a dar mucho placer.

Sebas se levantó, mirando el dildo con deseo y se recostó en la cama de Kim que ahora le pertenecía. Se quitó la tanga que llevaba y se arrancó el bra de manera brusca como un hombre lo haría. Tomó el dildo y lo metió a su boca, lamiéndolo para dejarlo húmedo. Y luego lo pasó por su cuerpo, sintiendo cómo cada poro de su nueva piel se erizaba, sus pezones quedaban tan erectos como su antiguo pene lo hacía, y al llegar a su vagina no perdió tiempo en comenzar a introducirlo lentamente, soltando un gemido lleno de placer y excitación.

— Oh... sí, Kim, eso es. Dame todo el placer que me negaste estos años. Eres mía, eres mía por siempre — Sebastián decía entre jadeos, disfrutando escuchar la voz de la influencer cada vez que hablaba.

Los jadeos se hacían cada vez más pronunciados a la par del placer de Sebastián, quien introducía cada vez más el dildo en su interior. Acariciaba sus pechos y hablaba sucio a sí mismo, excitándose con el sonido de su nueva voz. Esto hizo que en menos de 10 minutos haya tenido al menos 4 orgasmos, sintiendo el líquido tibio saliendo de su vagina robada y untándolo en todo su cuerpo y chupándolo de sus dedos.

Luego de un buen rato de placer, Sebastián había terminado exahusto de placer, rendido en la cama completamente húmedo y desnudo, mirando al techo y respirando agitadamente, con una sonrisa de oreja a oreja. 
Pero esta sonrisa no le duraría mucho, ya que cuando el placer terminó, comenzó a pensar de manera más racional, recordando que su cuerpo aun permanecía ahí, en estado catatónico. Él había planeado originalmente meter a Kim en su antiguo cuerpo y luego llamar a la policía, acusándolo de ser un acosador y así deshacerse de ella, pero ahora el alma de la chica estaba en un dildo, y su antiguo cuerpo yacía en el piso por lo que todo podría apuntar a que él había cometido algún crimen.

Se sentó en la cama, con la cabeza fría. Sacó de un cajón un calzón limpio y se colocó una blusa encima. Luego empezó a pensar una solución. Recordó la manera en la que se había metido en la casa de Kim unas horas antes, así que ideó una manera en la que parecería que el cuerpo había sufrido un accidente al intentar meterse. 
Como pudo arrastró su antiguo cuerpo por la casa hasta llevarlo afuera. Llegó hasta una barda que momentos atrás pudo saltar con una escalera, y luego empujó el cuerpo junto con la escalera a una zanja cercana. Después corrió de vuelta hasta su cuarto, tomando el celular de Kim y llamando a la policía, aprovechando el movimiento para que su voz sonara agitada y asustada, por lo que fue más fácil que le creyeran que estaba asustada por escuchar que alguien intentó entrar a su casa.

Horas más tarde al amanecer, algunas patrullas estaban fuera de su casa y un oficial estaba tomando la declaración de Sebastián, quien aseguraba no saber qué había ocurrido. A la escena llegó el novio de Kim, quien lo abrazó fuertemente, y a Sebas no le quedó más opción que fingir sentir cariño por el chico.

Ese mismo día, en internet circulaba la noticia.
"Sujeto intenta entrar a la casa de la influencer Kim Shantal y sufre caída que lo dejó en coma".

Debido a este suceso, Sebastían comenzó a ser invitado en algunos programas de TV, pues la prensa estaba interesada en saber lo ocurrido con Kim, quien también tenía que realizar una gira de medios al ser una finalista del reality show que había terminado recientemente. En donde le hacían preguntas sobre su convivencia y su experiencia. Esto no representó mayor problema para Sebas, quien había observado todo el tiempo a la mujer, sabiendo todos sus movimientos y la manera en la que convivía con todos los participantes. 

Nadie sospechaba nada acerca de lo ocurrido esa noche. Sebastián había estudiado tan bien a Kim que ni siquiera el novio ni su familia sospechaban que se comportara diferente, más allá de algunos gestos o el hecho de que Sebastián tenía gustos por el futbol, la lucha libre o boxeo más marcados que Kim. 


Un par de meses después, Sebastián se había adaptado por completo a su nueva vida, y a pesar de tener algunos gustos distintos, todos lo veían como si fuera parte de madurar o simplemente culpaba de eso a su convivencia en el reality, en donde tuvo que aprender "distintos puntos de vista". Incluso le había tomado cariño al novio de Kim, con quien aprendió a disfrutar del sexo, sustituyendo poco a poco el "dildo" por el pene.

Un día mientras revisaba su agenda y sus correos, recibió 2 mensajes que le hicieron levantar la ceja. Uno era de el sujeto que le había revelado el ritual para obtener el cuerpo de Kim, quien exigía el dinero a la brevedad. A pesar de ser una cantidad fuerte, esto no fue mayor problema para Sebastián, quien ahora tenía acceso a todas las cuentas bancarias de Kim.
El otro mensaje era una invitación para participar en "Supernova", el evento en donde influencer tienen peleas de box. Él había sido fan de este tipo de eventos, como "La Velada del año" y ahora al tener la vida de una de las personas más famosas del momento, no dudó en aceptar.

Aunque su familia y pareja en un inicio la cuestionaron por esto, Sebastián se excusaba en mencionar el "intento de robo" que sufrió tiempo atrás y que necesitaba ser más fuerte para evitar cualquier situación así. Y debido a la coherencia que mostraba todos le creyeron, haciendo que cualquier sospecha se disipara tan rápido como se formaba.

Sebastián empezó a entrenar y demostrar una capacidad muy buena para el boxeo, esto derivado a que cuando era un adolescente le gustaba el deporte y llegó a practicar artes marciales, pero luego sufrió una lesión que lo llevo a subir de peso hasta ser obeso y ser el hombre solitario que era. 
Sus entrenadores y compañeros se sorprendían pues era increíble que tuviera esa habilidad. Ahora la memoría muscular de Sebastián se combinaba con el físico trabajado de Kim para formar a una formidable luchadora.

Él disfrutaba de esta vida, y ahora con este evento boxístico incluso se había planteado reformar su carrera y dedicarse al deporte o hacer cosas nuevas que la antigua Kim no se hubiera atrevido. Este era el inicio de una nueva trayectoria.



Fin.

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