miércoles, 7 de octubre de 2026

Una nueva araña, capítulo 11




Capítulo 11: Catarsis


Por la madrugada, después de terminar de costurar su nuevo traje, Lucy apagó las luces de su cuarto y se acostó para dormir un poco. Se encontraba agotada luego pasar los últimos días deteniendo crímenes, intentando limpiar su imagen y también el haber pasado toda la noche trabajando en su traje la había desgastado, por lo que cayó dormida casi al instante.

Segundos después, sintió como si alguien estuviera observándola y al abrir los ojos vió a Gwen con su antiguo cuerpo encima de ella con una de sus manos en su cuello intentando ahorcarla. Lucy intentó levantarse pero no pudo, se sintió sin fuerzas al punto que ni siquiera podía quitar la mano de Gwen de su cuello. Lucy sintió una gran desesperación que no podía explicar.

— "¿Por qué no tengo fuerza? ¿Qué haces aquí? ¡Debes estar en prisión!" — Lucy decía con una voz ahogada, la mano de Gwen apenas y le permitía tener un poco de aire.

— "¡Recuperando mi cuerpo y mi vida!" — La voz de una Gwen totalmente enfurecida respondió, casi como si estuviera distorsionada y endemoniada.

Lucy seguía intentando luchar pero la fuerza de la otra mujer era mayor, casi como si sus fuerzas se hubieran invertido. Ella se sentía débil y comenzaba a perder el conocimiento. Gwen siguió apretándola hasta dejarla sin fuerzas. Lucy dejó de luchar al quedarse sin aire, bajó sus brazos y casi estaba desmayada. Con la poca consciencia que le quedaba solo pudo observar a Gwen colocándose la pulsera y sosteniendo el brazo de Lucy. 

— "Cámbianos ahora, ¡dame mi cuerpo de vuelta!" — Gwen gritó con una voz casi endemoniada. La pulsera emitió las mismas luces que aquella vez y Lucy empezó a sentir cómo todo daba vueltas, todas las sensaciones eran idénticas al día en que cambiaron cuerpos.

— "No, por favor no, ¡no me hagas esto!" — Lucy gritó con sus últimas fuerzas.
Después de esto, Lucy abrió nuevamente los ojos.
— "¡No lo hagas! ¡No lo hagas!" — gritaba mientras se levantaba de la cama.

Se dio cuenta de que el cuarto estaba iluminado con la luz el sol, había amanecido y todo se había tratado de una pesadilla. Ella se pasó la mano por su cuello, recordando la sensación de estar ahogándose. Se levantó y su cuerpo aun temblaba por el susto mientras caminaba por el cuarto, acechando por la ventana y por el pasillo de la casa, en busca de Gwen o alguna amenaza. 

Luego de asegurarse de que solo se había tratado de un mal sueño, ella caminó hacia su traje y se lo colocó, deteniéndose en el espejo para admirar su nueva creación.

— "Muy bien, tela nueva, vida nueva" — Lucy decía mientras se ajustaba el nuevo traje que recién había terminado de confeccionarse.

"Un poco más por aquí, otro por aquí... ah y no olvidemos lo más importante". Lucy se colocó el brazalete en su muñeca, completando su nueva apariencia.




Si bien el traje era similar al original de Gwen, en esencia, este tenia algunos cambios ligeros al gusto de Lucy, como que ahora la zona negra del traje era más amplia y estaba confeccionada de una tela reforzada que había robado días atrás, también ahora tenía unas mangas rosas de esta misma tela, esto para evitar que el traje se rompiera con tanta facilidad al dar golpes pues ella prefería el combate directo en lugar de bailar y esquivar, como solía hacerlo Gwen.

Después de un rato, Lucy se colocó la máscara y salió por la ventana, lista para estrenar su traje, lo cual fue casi instantáneo, ya que uno de los edificios cercanos se estaba incendiando. Ella ingresó y comenzó a sacar uno a uno a las personas, logrando en esta ocasión salvar a todos a tiempo, ganándose los aplausos y agradecimientos de la gente cercana. Esto provocó una sonrisa en Lucy, quien adoraba sentirse adulada. 

Tenía planeado visitar el hospital, pero en el paso decidió desviarse para ir a ver primero a Vlad, a quien le modeló su nuevo traje en un estilo de pasarela, posando de manera sexy y moviendo su trasero ante él.
El chico estaba encantado con la nueva imagen que ahora ella lucía, pareciendo ahora sí una verdadera superheroína. Lucy no desperdició el tiempo y rápidamente comenzó a besar al hombre. Vlad no puso resistencia y en cuestión de segundos ambos estaban en la cama del muchacho nuevamente. Lucy estaba dominada por la lujuria que recorría cada poro de su piel. En ese momento el sexo y el placer era lo único que habitaba en su mente, ni el crimen ni la preocupación por su madre estaban presentes.


Después de un rato, los dos estaban acostados en la cama mirándose. Vlad le comentó a Lucy de un viaje a la casa de verano de la familia, al cual ella aceptó en seguida. Luego de eso, ella escuchó a lo lejos que alguien había llegado a casa y se trataba de los padres de Vlad, quienes estaban subiendo las escaleras, así que rápidamente se vistió de vuelta y salió por la ventana, dejando que Vlad se pusiera algo de ropa antes de que sus padres lleguen a tocar su puerta, preguntando si todo estaba bien. Él únicamente respondió que estaba haciendo tarea.

Después de eso, ella se dirigió al hospital para visitar a su madre. Al llegar notó que su madre no estaba en la habitación, así que rápidamente entró para hablar con el doctor buscándolo por todos los pasillos, sin éxito. La gente dentro del hospital reconocía a la que creían era la superheroína, algunos la vitoreaban mientras otros la abucheaban y le recriminaban que algunos de sus familiares había terminado en el hospital por su culpa. Ante esto, Lucy lo ignoró al estar enfocada buscando a su madre.

A quien encontró fue a su sobrina Emilia, quien estaba cabizbaja y con lágrimas en los ojos. Esto le heló la sangre a Lucy ya que supuso lo peor. Rápidamente se acercó y la tomó del brazo para llevarla a una habitación donde estuvieran solas.

— "¿Qué ocurre, Emilia? ¿En dónde está tu abuela?" — Lucy preguntaba con la voz nerviosa.

— "Mi... mi abuela... no sé" — Emilia respondía mirando al suelo.

Lucy se agachó para quedar a la misma altura que la niña y le levantó el rostro con la mano.
— "Emi, dime por favor, ¿qué pasó?" — Lucy preguntó. Por dentro de su máscara una lágrima se comenzaba a formar en su ojo.

Emilia miró a Lucy con lágrimas en los ojos — "Unos doctores se la llevaron, entraron corriendo y la estuvieron moviendo, no sé qué pasó pero uno de los señores me llevó con él por un chocolate y... y desde eso no la he visto".

Lucy abrazó a su sobrina pegándola a su pecho y sintiendo los latidos de su corazón. Las dos mujeres estaban conmovidas por el mismo dolor. No dijeron más palabras pero el abrazo significaba todo. Luego de eso, Lucy le secó las lágrimas a Emilia y le tomó del brazo para caminar juntas por el hospital. Algunas cámaras captaron el momento, conmoviendo a muchas personas al ver que estaba cuidando a una niña pequeña e indefensa.

Lucy se encontró con el doctor, quien estaba acompañado de dos hombres con uniformes de un orfanato. Ella exigió una explicación, sin embargo el doctor se negó ya que "Spider-Ghost" no tiene ninguna relación con la familia Stone. Esto enfureció a Lucy quien moría de ganas de soltar puñetazos para obtener respuestas, pero en esta ocasión se contuvo al estar frente a su sobrina. El doctor la llevó a una habitación más privada en donde pudieran hablar a solas, ahí le mencionó que la niña deberá quedar bajo el cuidado de servicios infantiles ya que no hay un tutor legal que pueda ejercer, y la superheroína no era una identidad válida, lo cual provocó una reacción negativa en la mujer.

— "Ahora me vas a decir qué fue lo que le hiciste a mi... a la señora" — Lucy le dijo enfurecida, sujetándolo del cuello.

— "La señora sufrió un infarto mientras estaba en observación, fue fulminante, no hubo nada que pudiéramos hacer" — El doctor contestó seriamente.

— "Para eso la estaban vigilando, ¡para que no le pasara nada!"

— "Su salud era extremadamente delicada, ahora suélteme si no quiere que todo empeore, suficiente tiene con involucrarse con esa pequeña. No quieres tener más problemas, Spider".

Lucy soltó al doctor y trató de tranquilizarse — "No, ustedes no pueden mandarla a ese lugar horrible, no lo entienden" — Dijo con frustración.

— "Es deber de las autoridades" — El doctor le dijo con preocupación en la voz — "Escúchame, ya te dije que la pequeña Emilia no tiene familiares ni ningún adulto que pueda ser su tutor, no sé qué intenciones tengas con ella pero te pido que recapacites, se supone que eres una heroína".

Las palabras del doctor resonaron en la cabeza de Lucy, ella sí estaba tratando de ser una heroína, tratando de ser una mejor persona, pero esta situación estaba por encima de ella.
— "Aun tiene a su tía" — Lucy dijo con algo de esperanza.

— "¿Esa criminal? La tía de la niña está en prisión y no saldrá en muchos años. Hasta que la pequeña sea mayor de edad, su lugar es con las autoridades".

— "¡No! Tiene que haber una manera, ¿ella no puede salir con algún permiso especial o algo? ¡Debe haber algo que se pueda hacer!" — Lucy hablaba desesperada.

— "Lo siento, Spider, pero mira aun estás a tiempo, si no te interpones entre las autoridades y la niña todos podemos seguir con nuestras vidas con normalidad".

— "¿Te parece normal mandarla a ese lugar frío y horrible? No, ¡me niego!" — Lucy le reclamó en un tono amenazante. 

Lucy insistió, incluso estuvo a punto de quitarse la máscara para revelar su identidad y que estuviera bajo su tutela como Gwen Stacy, pero sabía que era inútil, a sus 19 años ninguna autoridad la tomaría en serio, y recurrir a los padres de Gwen estaba descartado. 
En un momento de total desesperación ella salió de la habitación, sujetó a su sobrina y la cargó para salir con ella del hospital. Las autoridades la persiguieron pensando que estaba secuestrando a la niña. Lucy salió del hospital y se columpió con Emilia hasta llegar a un antiguo edificio abandonado. La niña solamente lloraba al no entender lo que estaba pasando, pero Lucy la intentó tranquilizar diciendo que no pasaría nada malo. Ahí Lucy entró y la dejó en una cama, mientras ella se sentó en un viejo sillón empolvado.

— "Spidey, ¿qué está pasando? Tengo mucho miedo" — Emilia le decía, alterada.
Lucy solamente respiraba, tratando de asimilar también lo que había pasado. No sabía lo que iba a hacer, pero no estaba dispuesta a perder a su sobrina — "Espérame aquí y no te vayas a ningún sitio, ¿ok?" — Le dijo a su sobrina, con una voz seria. 

Lucy se disponía a saltar de la ventana pero Emilia la detuvo.
— "No te vayas, por favor, no me dejes sola Spidey" — Emilia le decía llorando.

— "No me voy a tardar, Emi, ya vengo" — Lucy le dijo intentando soltarse pero la niña se aferró.

— "No me dejes sola, tengo miedo" — Emilia insistió.

La desesperación y miedo de la niña terminaron convenciendo a Lucy, quien regresó a la habitación y se sentó en la cama junto a su sobrina. La niña se acomodó en los brazos de Lucy y lloró hasta quedarse dormida, no sin antes agradecerle por no dejarla sola.

Luego de dejarla durmiendo en cama, Lucy se quitó la máscara para darle un beso en su frente y salió a una cocina que solo tenía una mesa llena de polvo y una alacena antigua que se rompió cuando la abrió, tomó una bolsa de café que se veía reciente, sacó una taza con la haza rota y se sirvió un café. 

— "Sabe igual de rancio que como lo recordaba" — Lucy dijo dando un sorbo y escupiéndolo con disgusto — "Esto era para lo más que me alcanzaba, y este paladar no está acostumbrado a mi vida anterior".

Después se recostó en el viejo sillón un momento para calmarse, quedándose ligeramente dormida por el cansancio que le provocaba el estrés de la situación, hasta que sintió que algo le jalaba la mano, era su sobrina quien se había despertado. Lucy sonrió y le sostuvo la mano.



— "Eh, me gusta tu cabello con ese tono rosa, Spidey" — Emilia dijo sonriendo.

Lucy abrió bien los ojos, dándose cuenta de que no tenía la máscara puesta. Volteó buscándola y vio que Emilia la había puesto en la cama. Se levantó a ponerla pero Emilia la abrazó en las piernas, deteniéndola.

— "No, Emi, olvida mi rostro, esto no debe ser" — Lucy decía intentando quitar a la niña de encima pero estaba aferrada con todas sus fuerzas.

— "Tranquila, no le diré a nadie tu secreto, Spidey" — Emilia decía sonriendo y con sus ojos llenos de esperanza. — "¡Eres muy linda!"

Lucy intentaba resistirse pero terminó conmoviéndose, su amor por ella combinado con el buen corazón de Gwen hacían imposible tratar mal a la pequeña. Finalmente terminó cargándola para abrazarla y sentándose en la cama junto a ella.

— "Gracias por quedarte a cuidarme, me haces sentir segura, Spidey"

— "Es mi deber cuidarte, Emi. Yo me encargaré de que no te pase nada, nada nos va a separar, ¿ok?" — Lucy le dijo mirándola a los ojos. Emilia podía sentir familiaridad en la mirada pero no lograba comprender lo que ocurría realmente — "Pase lo que pase, hazme caso". 

La niña solamente asintió — "Está bien, Spidey... amm... ¿crees que yo podría saber tu nombre?" — preguntó con timidez. 

Lucy guardó silencio por un par de segundos, pensando en su respuesta — "Me llamo Gwen" — Dijo con un tono inseguro, ella deseaba decirle quién era en realidad.

— "Qué lindo nombre, Gwen" — Emilia le dijo.

Las dos mujeres se quedaron un momento más platicando, Lucy le contó sobre lo que significaba "ser Spider-Ghost" y las cosas heróicas que había hecho en los últimos días, lo cual emocionó a su sobrina. Esta plática hizo reflexionar a Lucy, quien después de volver a dejar dormida a la niña, se acercó al espejo sucio del cuarto, que contrastaba por completo con el espejo impecable del cuarto de Gwen, miró su semblante y por un momento pudo observar a su antiguo yo en el reflejo, haciendo que Lucy soltara una lágrima como señal de haber comprendido algo.




Después de eso, decidió salir por la ventana, asegurándose de que no hubiera nadie ni nada sospechoso cerca.


___________


Esa madrugada, en la prisión, Gwen no podía dormir, en realidad llevaba casi una semana sin poder dormir más que un par de horas. Ella veía a las otras chicas dormir con la guardia baja y por su mente comenzaban a formularse pensamientos que nunca antes había tenido: como aprovechar esos momentos para acabarlas, incluso comenzaba a formular distintas maneras de hacerlo. Esto la aterraba, sentía que el estar en el cuerpo de una asesina le comenzaba a afectar y esos pensamientos eran cada vez más ruidosos. Todo este conflicto interno la tenía intranquila.

En eso, escuchó un susurro desde la pequeña ventana por la cual apenas lograba colarse la luz de la luna. Pensó que era su imaginación pero entonces vio una silueta pasar rápido por esa ventana para después escuchar un ruido desde dentro. volteó hacia la reja de su celda y notó que estaba abierta. Sus compañeras aun seguían dormidas profundamente.

Entonces ella se levantó y se acercó a mirar, asomando la cabeza para mirar pero no había nadie al rededor. Caminó despacio tratando de no hacer ruido pero le era difícil con el cuerpo Lucy, vio cómo las demás presas seguían durmiendo y los guardias no estaban presentes. Continuó su camino, pasando por la sala común, el gimnasio y un par de pasillos más, notando que no había seguridad aparentemente.

Al llegar al patio, las luces estaban apagadas y de repente la luz de la luna se vio eclipsada por la silueta de una mujer: era Lucy con su nuevo traje.


— "¿Tú? ¿Qué hace.." — Gwen comenzó a decir, sorprendida e indignada, pero Lucy la interrumpió.

— "Cállate, estimada, vas a despertar a los gatos" — Le dijo en voz baja, señalando a un par de guardias que estaban inconscientes.

Gwen entendió y bajó la voz, no estaba de acuerdo lo que Lucy estaba haciendo pero no tenía opción — "¿Qué quieres, vienes a burlarte de mí otra vez?" — dijo con evidente frustración.

— "No, mi estimada, aunque te parezca raro, no vengo a hacerte nada malo, al contrario, mira el favor que te estoy haciendo"

— "¿Y por qué debería creerte? No se puede confiar en una criminal"

—"Sí, lo soy, o quizás no. Ya no lo sé, estos últimos días han sido muy confusos" — Lucy dijo con inseguridad en su voz.

— "Mataste a no sé cuántas personas ese día en las bodegas. ¿Cómo le llamas a eso?" — Gwen le cuestionó con indignación, acerca del día de la masacre.

— "Lo sé, no es algo de lo que me sienta orgullosa, pero no me dejaron otra opción".

— "¿Otra opción? ¡Claro que la hay! No tienes porque matar a nadie" — Gwen decía mientras sus ojos se comenzaron a poner llorosos.

— "No, no la había" — Lucy respondió entre cerrando sus ojos — "Se metieron con mi familia, no se merecían ningún tipo de piedad".

— "Eso no es pretexto, mi familia también ha estado en peligro y yo... te prometo que si le pones un dedo encima a mis padres, yo..." — Gwen dijo con enojo.

— "Tú... ¿qué? no puedes hacer nada con ese cuerpo grasiento y ese brazo destrozado" — Lucy dijo en un tono burlón y luego continuó — "Además ellos están bien, de hecho la otra vez salvé a Papá de unos principiantes, por si no sabías".

— "¡¿Papá?! ¡Es mío! No te atrevas a decir algo así de nuevo, y claro que lo sé, salió en las noticias, dos de esos sujetos están en terapia intensiva por tu culpa".

— "Bueno, eran unos debiluchos, no es mi culpa. Además te recuerdo que yo soy Gwen Stacy, y ese señor ahora es mi padre, aun por más raro que se pueda sentir, ya me estoy acostumbrando" — Lucy le decía, cambiando su tono de voz por uno más conmovido, Gwen intentó responder algo al respecto pero no supo qué decir — "Además después de salvarlo, llegué a casa y cuando me vio me abrazó de una manera única. No lo sé, nunca había sentido algo así".

— "Se llama amor" — Gwen dijo con una lágrima saliendo de su ojo — "Eso es lo que me hizo convertirme en Spider-Ghost. El amor por mi familia y a las personas inocentes, y también hacer lo correcto. Es algo que tú no tienes, y que no harás, ¡no mereces eso, tienes que regresarnos a la normalidad!"

Lucy cerró sus ojos mientras una lágrima también salía de sus ojos — "Lo sé. Pero no vine aquí a que me sermonees, niña" — Dijo abriendo los ojos y mirando a Gwen cara a cara — "Solo vine porque entiendo lo importante que ellos son en tu... nuestra vida, y debes saber que no les haré nada, al contrario haré lo posible para protegerlos."

— "¿Protegerlos? ¿De qué? ¡El único peligro eres tú! Has estado usando mi cuerpo y mis poderes para destruir cosas y matar gente. ¡Y encima te vestías como una cualquiera!" — Gwen le reclamó, recordando las imágenes en donde Lucy tenía solamente una chaqueta que dejaba su cuerpo expuesto, luego la miró de pies a cabeza, mirando el nuevo traje — "Al menos ya te vez más decente, ¿de dónde sacaste el traje?" — Gwen dijo enojada alzando la voz, haciendo que un guardia se empiece a dirigir hacia el lugar.

— "¡Carajo! ya los alertaste, estúpida, rápido ven conmigo — Lucy le dijo tomando a Gwen del brazo pero ésta se rehusó, por lo que Lucy la tomó a la fuerza y salieron del lugar rápidamente antes de que el guardia llegue y observe a sus compañeros inconscientes.

Pronto sonó la alerta de la prisión, la cual Lucy y Gwen escuchaban cada vez más distante mientras las dos mujeres se alejaban del lugar. Finalmente llegaron a un callejón en donde Lucy bajó a Gwen, quien estaba agitada y apenas podía mantenerse de pie después de la huida. Lucy, por el contrario, ya estaba acostumbrada y no había sudado una gota.



— "A propósito el traje es mío, ¿te gusta? Mejor que las telas frágiles que tú usabas" — Lucy le dijo dándose la vuelta para enseñar cada ángulo. Gwen sentía una mezcla de rabia y envidia al ver lo ajustado que lucia el traje, resaltando su figura.

— "Aun no entiendo" — Gwen trataba de hablar pero el aire le faltaba y tomaba respiros profundos - "¿por qué me salvaste de ahí?"

— "Quizás no quedó claro hace un momento, pero creo que tu corazón blando me está afectando, mi estimada" — Lucy le dijo poniendo una mano sobre el hombro de Gwen — "No puedo dejar que te pudras como simple basura, sobre todo con las compañeras que tenías, de hecho me sorprende que aun siguieras viva" — Concluyó mientras cruzaba los brazos. 

- "Amigas tuyas, ¿no?" - Gwen dijo sarcásticamente - "Veo que yo no soy el único dolor de cabeza que ellas tenían, en realidad te odian más a ti al parecer, casi me da celos" - dijo con una sonrisa un tanto burlona.

- "Gina, tu compañera de celda lleva años intentando matarme, no la culpo, maté a sus últimos dos novios hace unos años. Y a 3 celdas de ti estaba Mónica, la novia de Víctor, mi exjefe. Aplasté su cráneo como si fuera papilla gracias a estas manitas, llevaba tiempo queriendo hacerlo" - dijo mientras abría y cerraba sus puños robados - "¿Sabías que Mónica ya tenía hecho 2 navajas improvisadas listas con tu nombre? fue interesante acechar sus celdas" - Lucy dijo de forma burlona.

Gwen no dijo nada, por dentro hervía del enojo por escuchar como Lucy se expresaba de esa manera con su cuerpo, pero al mismo tiempo estaba consciente de que cada minuto que siguiera viva en las condiciones que estaba era un milagro y ahora gracias a Lucy estaba lejos de ahí, sin embargo aun seguía confundida.

- "¿Y qué piensas hacer ahora? ¿Quieres tener tú el honor de matarme o algo así?" - Gwen le preguntó sin saber qué respuesta esperar, toda la noche había sido tan confusa que no sabía qué ocurría.

- "No seas tan ingenua, niña. Además esto no lo hago por ti, lo hago por ella."

- "¿Ella? ¿De qué hablas?" - Gwen preguntó confusa - "Oh espera, la niña de las noticias... ¿acaso ella es...?"

- "Mi sobrina Emilia" - Lucy dijo mientras se quitaba la máscara, revelando un rostro de preocupación - "Yo soy lo único que ella tiene".


- "Las chicas de prisión la mencionaron, al igual que tu madre, ¿qué hay de ella?" - Gwen preguntó, con el aliento más recuperado. -"¿Cómo está ella?"

- "Murió hoy, y fue mi culpa... si tan solo hubiera estado presente, seguro podía haber hecho algo" - Lucy respondió secándose una lágrima.

- "¿A qué te refieres? Digo, no siempre se puede salvar a todos" - Gwen le respondió, conmovida.

- "Estoy segura que podía haber hecho algo más que esos doctores inútiles" - Lucy dijo con frustración - "Si tan solo no hubiera andado como una tonta niña caliente y hubiera ido antes"

- "¿Niña caliente?" - Gwen dijo enojada - "¿Cómo que niña caliente? Ahora mismo necesito explicaciones".

Gwen intentó lanzarse sobre Lucy, pero ésta la esquivó sin ningún esfuerzo y luego le propinó un leve empujón que la dejó en el suelo. - "Sí, no esperas que tenga un cuerpo así de increíble y no lo aproveche, ¿verdad? Yo no soy una mosca muerta como tú" - Le dijo mirándola con una sonrisa soberbia, recordando lo bien que se la pasó con Vlad.

- "Ya basta de tonterías, ahora dime qué es lo que quieres" - Gwen le dijo mientras se levantaba.

- "Te salvé de morir miserablemente, así que deberías estar más agradecida".

Gwen solo pudo observar y esperar lo peor de aquella mujer que le había robado su vida.

- "Bien, dime qué quieres".

Lucy miró hacia el cielo como en busca de alguna respuesta divina, aunque ella en el fondo ya la tenía. Luego bajó la mirada al suelo, como si intentara contener sus pensamientos - "Ok, basta de rodeos... todo esto es por Emilia. Lo estuve meditando por horas y solamente puedo llegar a la misma conclusión. Detesto tener tu estúpido corazón tan noble porque de lo contrario no me importaría nada."

Gwen seguía sin comprender lo que la mujer intentaba decir.

- "Muy bien, ven conmigo, te explicaré con calma en casa" - Lucy le dijo, sujetándola y llevándosela consigo.







Muy bien, ahora que finalmente esta obra ha sido (nuevamente) escrita por completo, es un gusto para mí el poder publicarla.

Como mencioné en el aviso hace unos días, esta historia la escribí hace casi 2 años pero por una u otra razón no tenía una conclusión, hasta ahora.
Los últimos 3 capítulos serán publicados los próximos días miércoles, de manera que abarcarán el resto de este mes.

¡Saludos a todos! Y espero que disfruten la historia, y si no es de su agrado recuerden que hay más historias en este blog, además de otros blogs muy buenos de otros autores, que pueden encontrar del lado derecho del blog (si lo ven en formato web), además de que inicié un blog alterno en donde también habrá historias "express" para pasar el rato.


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