Por la madrugada, después de terminar de costurar su nuevo traje, Lucy apagó las luces de su cuarto y se acostó para dormir un poco. Se encontraba agotada luego pasar los últimos días deteniendo crímenes, intentando limpiar su imagen y también el haber pasado toda la noche trabajando en su traje la había desgastado, por lo que cayó dormida casi al instante.
Segundos después, sintió como si alguien estuviera observándola y al abrir los ojos vió a Gwen con su antiguo cuerpo encima de ella con una de sus manos en su cuello intentando ahorcarla. Lucy intentó levantarse pero no pudo, se sintió sin fuerzas al punto que ni siquiera podía quitar la mano de Gwen de su cuello. Lucy sintió una gran desesperación que no podía explicar.
— "¿Por qué no tengo fuerza? ¿Qué haces aquí? ¡Debes estar en prisión!" — Lucy decía con una voz ahogada, la mano de Gwen apenas y le permitía tener un poco de aire.
— "¡Recuperando mi cuerpo y mi vida!" — La voz de una Gwen totalmente enfurecida respondió, casi como si estuviera distorsionada y endemoniada.
Lucy seguía intentando luchar pero la fuerza de la otra mujer era mayor, casi como si sus fuerzas se hubieran invertido. Ella se sentía débil y comenzaba a perder el conocimiento. Gwen siguió apretándola hasta dejarla sin fuerzas. Lucy dejó de luchar al quedarse sin aire, bajó sus brazos y casi estaba desmayada. Con la poca consciencia que le quedaba solo pudo observar a Gwen colocándose la pulsera y sosteniendo el brazo de Lucy.
— "Cámbianos ahora, ¡dame mi cuerpo de vuelta!" — Gwen gritó con una voz casi endemoniada. La pulsera emitió las mismas luces que aquella vez y Lucy empezó a sentir cómo todo daba vueltas, todas las sensaciones eran idénticas al día en que cambiaron cuerpos.
— "No, por favor no, ¡no me hagas esto!" — Lucy gritó con sus últimas fuerzas.
Después de esto, Lucy abrió nuevamente los ojos.
— "¡No lo hagas! ¡No lo hagas!" — gritaba mientras se levantaba de la cama.
Se dio cuenta de que el cuarto estaba iluminado con la luz el sol, había amanecido y todo se había tratado de una pesadilla. Ella se pasó la mano por su cuello, recordando la sensación de estar ahogándose. Se levantó y su cuerpo aun temblaba por el susto mientras caminaba por el cuarto, acechando por la ventana y por el pasillo de la casa, en busca de Gwen o alguna amenaza.
Luego de asegurarse de que solo se había tratado de un mal sueño, ella caminó hacia su traje y se lo colocó, deteniéndose en el espejo para admirar su nueva creación.
— "Muy bien, tela nueva, vida nueva" — Lucy decía mientras se ajustaba el nuevo traje que recién había terminado de confeccionarse.
"Un poco más por aquí, otro por aquí... ah y no olvidemos lo más importante". Lucy se colocó el brazalete en su muñeca, completando su nueva apariencia.
Si bien el traje era similar al original de Gwen, en esencia, este tenia algunos cambios ligeros al gusto de Lucy, como que ahora la zona negra del traje era más amplia y estaba confeccionada de una tela reforzada que había robado días atrás, también ahora tenía unas mangas rosas de esta misma tela, esto para evitar que el traje se rompiera con tanta facilidad al dar golpes pues ella prefería el combate directo en lugar de bailar y esquivar, como solía hacerlo Gwen.
Esa madrugada, en la prisión, Gwen no podía dormir, en realidad llevaba casi una semana sin poder dormir más que un par de horas. Ella veía a las otras chicas dormir con la guardia baja y por su mente comenzaban a formularse pensamientos que nunca antes había tenido: como aprovechar esos momentos para acabarlas, incluso comenzaba a formular distintas maneras de hacerlo. Esto la aterraba, sentía que el estar en el cuerpo de una asesina le comenzaba a afectar y esos pensamientos eran cada vez más ruidosos. Todo este conflicto interno la tenía intranquila.
En eso, escuchó un susurro desde la pequeña ventana por la cual apenas lograba colarse la luz de la luna. Pensó que era su imaginación pero entonces vio una silueta pasar rápido por esa ventana para después escuchar un ruido desde dentro. volteó hacia la reja de su celda y notó que estaba abierta. Sus compañeras aun seguían dormidas profundamente.
Entonces ella se levantó y se acercó a mirar, asomando la cabeza para mirar pero no había nadie al rededor. Caminó despacio tratando de no hacer ruido pero le era difícil con el cuerpo Lucy, vio cómo las demás presas seguían durmiendo y los guardias no estaban presentes. Continuó su camino, pasando por la sala común, el gimnasio y un par de pasillos más, notando que no había seguridad aparentemente.
Al llegar al patio, las luces estaban apagadas y de repente la luz de la luna se vio eclipsada por la silueta de una mujer: era Lucy con su nuevo traje.
— "¿Tú? ¿Qué hace.." — Gwen comenzó a decir, sorprendida e indignada, pero Lucy la interrumpió.
— "Cállate, estimada, vas a despertar a los gatos" — Le dijo en voz baja, señalando a un par de guardias que estaban inconscientes.
Gwen entendió y bajó la voz, no estaba de acuerdo lo que Lucy estaba haciendo pero no tenía opción — "¿Qué quieres, vienes a burlarte de mí otra vez?" — dijo con evidente frustración.
— "No, mi estimada, aunque te parezca raro, no vengo a hacerte nada malo, al contrario, mira el favor que te estoy haciendo"
— "¿Y por qué debería creerte? No se puede confiar en una criminal"
—"Sí, lo soy, o quizás no. Ya no lo sé, estos últimos días han sido muy confusos" — Lucy dijo con inseguridad en su voz.
— "Mataste a no sé cuántas personas ese día en las bodegas. ¿Cómo le llamas a eso?" — Gwen le cuestionó con indignación, acerca del día de la masacre.
— "Lo sé, no es algo de lo que me sienta orgullosa, pero no me dejaron otra opción".
— "¿Otra opción? ¡Claro que la hay! No tienes porque matar a nadie" — Gwen decía mientras sus ojos se comenzaron a poner llorosos.
— "No, no la había" — Lucy respondió entre cerrando sus ojos — "Se metieron con mi familia, no se merecían ningún tipo de piedad".
— "Eso no es pretexto, mi familia también ha estado en peligro y yo... te prometo que si le pones un dedo encima a mis padres, yo..." — Gwen dijo con enojo.
— "Tú... ¿qué? no puedes hacer nada con ese cuerpo grasiento y ese brazo destrozado" — Lucy dijo en un tono burlón y luego continuó — "Además ellos están bien, de hecho la otra vez salvé a Papá de unos principiantes, por si no sabías".
— "¡¿Papá?! ¡Es mío! No te atrevas a decir algo así de nuevo, y claro que lo sé, salió en las noticias, dos de esos sujetos están en terapia intensiva por tu culpa".
— "Bueno, eran unos debiluchos, no es mi culpa. Además te recuerdo que yo soy Gwen Stacy, y ese señor ahora es mi padre, aun por más raro que se pueda sentir, ya me estoy acostumbrando" — Lucy le decía, cambiando su tono de voz por uno más conmovido, Gwen intentó responder algo al respecto pero no supo qué decir — "Además después de salvarlo, llegué a casa y cuando me vio me abrazó de una manera única. No lo sé, nunca había sentido algo así".
— "Se llama amor" — Gwen dijo con una lágrima saliendo de su ojo — "Eso es lo que me hizo convertirme en Spider-Ghost. El amor por mi familia y a las personas inocentes, y también hacer lo correcto. Es algo que tú no tienes, y que no harás, ¡no mereces eso, tienes que regresarnos a la normalidad!"
Lucy cerró sus ojos mientras una lágrima también salía de sus ojos — "Lo sé. Pero no vine aquí a que me sermonees, niña" — Dijo abriendo los ojos y mirando a Gwen cara a cara — "Solo vine porque entiendo lo importante que ellos son en tu... nuestra vida, y debes saber que no les haré nada, al contrario haré lo posible para protegerlos."
— "¿Protegerlos? ¿De qué? ¡El único peligro eres tú! Has estado usando mi cuerpo y mis poderes para destruir cosas y matar gente. ¡Y encima te vestías como una cualquiera!" — Gwen le reclamó, recordando las imágenes en donde Lucy tenía solamente una chaqueta que dejaba su cuerpo expuesto, luego la miró de pies a cabeza, mirando el nuevo traje — "Al menos ya te vez más decente, ¿de dónde sacaste el traje?" — Gwen dijo enojada alzando la voz, haciendo que un guardia se empiece a dirigir hacia el lugar.
— "¡Carajo! ya los alertaste, estúpida, rápido ven conmigo — Lucy le dijo tomando a Gwen del brazo pero ésta se rehusó, por lo que Lucy la tomó a la fuerza y salieron del lugar rápidamente antes de que el guardia llegue y observe a sus compañeros inconscientes.
Pronto sonó la alerta de la prisión, la cual Lucy y Gwen escuchaban cada vez más distante mientras las dos mujeres se alejaban del lugar. Finalmente llegaron a un callejón en donde Lucy bajó a Gwen, quien estaba agitada y apenas podía mantenerse de pie después de la huida. Lucy, por el contrario, ya estaba acostumbrada y no había sudado una gota.
— "A propósito el traje es mío, ¿te gusta? Mejor que las telas frágiles que tú usabas" — Lucy le dijo dándose la vuelta para enseñar cada ángulo. Gwen sentía una mezcla de rabia y envidia al ver lo ajustado que lucia el traje, resaltando su figura.
— "Aun no entiendo" — Gwen trataba de hablar pero el aire le faltaba y tomaba respiros profundos - "¿por qué me salvaste de ahí?"
— "Quizás no quedó claro hace un momento, pero creo que tu corazón blando me está afectando, mi estimada" — Lucy le dijo poniendo una mano sobre el hombro de Gwen — "No puedo dejar que te pudras como simple basura, sobre todo con las compañeras que tenías, de hecho me sorprende que aun siguieras viva" — Concluyó mientras cruzaba los brazos.
- "Amigas tuyas, ¿no?" - Gwen dijo sarcásticamente - "Veo que yo no soy el único dolor de cabeza que ellas tenían, en realidad te odian más a ti al parecer, casi me da celos" - dijo con una sonrisa un tanto burlona.
- "Gina, tu compañera de celda lleva años intentando matarme, no la culpo, maté a sus últimos dos novios hace unos años. Y a 3 celdas de ti estaba Mónica, la novia de Víctor, mi exjefe. Aplasté su cráneo como si fuera papilla gracias a estas manitas, llevaba tiempo queriendo hacerlo" - dijo mientras abría y cerraba sus puños robados - "¿Sabías que Mónica ya tenía hecho 2 navajas improvisadas listas con tu nombre? fue interesante acechar sus celdas" - Lucy dijo de forma burlona.
Gwen no dijo nada, por dentro hervía del enojo por escuchar como Lucy se expresaba de esa manera con su cuerpo, pero al mismo tiempo estaba consciente de que cada minuto que siguiera viva en las condiciones que estaba era un milagro y ahora gracias a Lucy estaba lejos de ahí, sin embargo aun seguía confundida.
- "¿Y qué piensas hacer ahora? ¿Quieres tener tú el honor de matarme o algo así?" - Gwen le preguntó sin saber qué respuesta esperar, toda la noche había sido tan confusa que no sabía qué ocurría.
- "No seas tan ingenua, niña. Además esto no lo hago por ti, lo hago por ella."
- "¿Ella? ¿De qué hablas?" - Gwen preguntó confusa - "Oh espera, la niña de las noticias... ¿acaso ella es...?"
- "Mi sobrina Emilia" - Lucy dijo mientras se quitaba la máscara, revelando un rostro de preocupación - "Yo soy lo único que ella tiene".
- "Las chicas de prisión la mencionaron, al igual que tu madre, ¿qué hay de ella?" - Gwen preguntó, con el aliento más recuperado. -"¿Cómo está ella?"
- "Murió hoy, y fue mi culpa... si tan solo hubiera estado presente, seguro podía haber hecho algo" - Lucy respondió secándose una lágrima.
- "¿A qué te refieres? Digo, no siempre se puede salvar a todos" - Gwen le respondió, conmovida.
- "Estoy segura que podía haber hecho algo más que esos doctores inútiles" - Lucy dijo con frustración - "Si tan solo no hubiera andado como una tonta niña caliente y hubiera ido antes"
- "¿Niña caliente?" - Gwen dijo enojada - "¿Cómo que niña caliente? Ahora mismo necesito explicaciones".
Gwen intentó lanzarse sobre Lucy, pero ésta la esquivó sin ningún esfuerzo y luego le propinó un leve empujón que la dejó en el suelo. - "Sí, no esperas que tenga un cuerpo así de increíble y no lo aproveche, ¿verdad? Yo no soy una mosca muerta como tú" - Le dijo mirándola con una sonrisa soberbia, recordando lo bien que se la pasó con Vlad.
- "Ya basta de tonterías, ahora dime qué es lo que quieres" - Gwen le dijo mientras se levantaba.
- "Te salvé de morir miserablemente, así que deberías estar más agradecida".
Gwen solo pudo observar y esperar lo peor de aquella mujer que le había robado su vida.
- "Bien, dime qué quieres".
Lucy miró hacia el cielo como en busca de alguna respuesta divina, aunque ella en el fondo ya la tenía. Luego bajó la mirada al suelo, como si intentara contener sus pensamientos - "Ok, basta de rodeos... todo esto es por Emilia. Lo estuve meditando por horas y solamente puedo llegar a la misma conclusión. Detesto tener tu estúpido corazón tan noble porque de lo contrario no me importaría nada."
Gwen seguía sin comprender lo que la mujer intentaba decir.
- "Muy bien, ven conmigo, te explicaré con calma en casa" - Lucy le dijo, sujetándola y llevándosela consigo.
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